Fue el pasado jueves a las siete y media de la tarde cuando el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, se reunía con asociaciones de vecinos, hosteleros y comerciantes de Valencia para informar sobre la inmediata restricción de aparcamiento nocturno en los carriles bus de la ciudad.

Una medida que desde el primer momento provocó la protesta de numerosos colectivos entre ellos de la Federación Empresarial de Hostelería y de la Asociación de Pubs de Valencia. Continuar adelante con ella podría afectar tanto a la economía de los hosteleros como a la reducción de empleo en los locales del centro de Valencia.

Además de los hosteleros, la supresión de las más de 2.200 plazas de aparcamiento también ha llevado el debate a la calle y es que es una medida que no ha dejado indiferente a ningún ciudadano.

Al igual que el Grupo Socialista, desde el sector hostelero se ha pedido al consistorio que haya un consenso y se estudien diferentes alternativas a la restricción. El objetivo es facilitar la movilidad de autobuses pero sin perjudicar el ocio nocturno de la ciudad.

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