Si te gusta hacer turismo, en la Comunidad Valenciana tienes un abanico enorme de pueblos bonitos que sí o sí tienes que ver al menos una vez en la vida. Los tienes con mar, de interior y algunos que comparten playa y montaña. Y, además, muchos de ellos tienen una historia que contar. Es el caso de Morella, un municipio medieval que pertenece a la provincia de Castellón y que desde enero de 2013 forma parte de la red de los pueblos más bonitos de España. Por algo será.

El invierno es un buen momento para escaparte a esta localidad y desconectar del ruido de las grandes ciudades. A tan sólo 2 horas en coche de Valencia y a poco más de 1 hora desde Castellón, Morella te ofrece cultura, gastronomía, flora, arte e historia en apenas unos cuantos pasos.

En sus 413,5 kilómetros cuadrados de extensión encuentras una gran variedad de opciones para visitar y degustar. No puedes irte sin ver el castillo medieval, declarado monumento histórico-artístico en 1931, y las murallas que lo rodean, con un perímetro de 2500 metros y una gran cantidad de puertas desde las que imaginar tiempos pasados.

Morella

El acueducto de Santa Lucía es otra de las grandes maravillas de la ingeniería civil gótica del siglo XIV que no puedes dejar de visitar si vas a Morella.

Si eres amante del arte, la Iglesia de Santa María, construida entre los siglo XIII y XVI y con un estilo gótico y renacentista, y las cuevas prehistóricas de María la Vella, con unas pinturas rupestres consideradas Patrimonio de la Humanidad, son una parada obligada para tus sentidos.

Y si, además de todo lo dicho hasta ahora, te gusta la naturaleza y el senderismo, tienes que saber que el Camino del Cid, un itinerario turístico-cultural que cruza España de noroeste a sudeste y sigue las huellas literarias e históricas de Rodrigo Díaz de Vivar, atraviesa este municipio a través del “Anillo de Morella”, una de las etapas que recorrió el Cid Campeador.

Por lo que a su gastronomía se refiere, podrás degustar los platos típicos de la zona como son el ternasco, la gallina trufada, la sopa y las croquetas morellanas, entre otros manjares. Sin duda, para chuparse los dedos.

Así que si tienes ganas de viajar, no dudes en visitar Morella. Sin duda, uno de los rincones valencianos con más encanto.

 

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